Palacio El Badi
En ruinas, curtido por el sol, y aun así lleno de atmósfera — una visita de palacio diferente a las demás.
Qué es
Construido en el siglo XVI por el sultán Ahmad al-Mansur para celebrar una victoria militar, el Palacio El Badi ("el incomparable") estuvo antaño decorado con oro, mármol y piedras preciosas — la mayoría retiradas un siglo después para decorar el palacio de Mequinez, dejando la vasta estructura de arcilla roja que se ve hoy. Lejos de empobrecer el sitio, ese vacío forma parte de su atractivo: huertos de naranjos hundidos, muros imponentes, y un enorme patio central donde ahora anidan cigüeñas en las almenas.
Qué esperar
Es un sitio para pasear y absorber, más que un museo sala por sala. Puedes subir a partes de las murallas para disfrutar de vistas sobre la Medina y, en días claros, hacia el Atlas. Es menos concurrido que el Palacio Bahía, una buena opción para una visita más pausada.
Detalles prácticos
- Duración: 30 a 45 minutos.
- Accesibilidad: mayormente llano con algunas irregularidades; el acceso a las murallas implica escaleras.
- Combinar con: el Palacio Bahía y las Tumbas Saadíes están ambos a poca distancia caminando.